DÍA DE LA MUJER Y LA POESÍA. CCLM DE
MADRID. 7 DE MARZO DE 2026
Isabel
Villalta
PALABRAS PREVIAS PARA CRISTIAN LÁZARO,
COORDINADOR
Cristian Lázaro es un poeta humano. Este
latido es el primero que lo distingue. Es un joven delicado, amable, inteligente,
culto e ingenioso como lo refleja su obra creadora; y es un ser sensible,
respetuoso, comprometido y fiel en su trato personal con los demás.
La poesía es su desvelo. Sus obras
publicadas hasta el momento son una plaquette, titulada Rachas de
viento (2014), y los libros Ashley, Wisconsin, medicine (2021) e Historial
de búsquedas (2024). En ellas Cristian frecuenta una temática amorosa, la
emoción expansiva, bella y vital del amor (“El amor es la fuente de la
sabiduría”, dijo Platón), y también creaciones críticas con las guerras o con
los despropósitos sociales, comprometido con su tiempo (No el arte por el arte; o como decía Vicente Aleixandre: “La poesía tiene que ser humana, si no es humana, no es
poesía”).
Sus poemas se caracterizan por la
originalidad creativa, con dominio del lenguaje e ingeniosos juegos de
palabras, donde saltan chispillas inesperadas que exploran y explotan
posibilidades y la atención del lector, que lo llevan a pensar profundamente y son
ariete.
Cristian estudió Filología Hispánica con
vocación y así se aprecia en sus aportaciones metalingüísticas sorpresivas, las
que le sirven para relacionar polos o cercanías compositivos que ilustran, que
profundizan, que ensanchan la creación y la lectura.
Tiene una visión cultural universal:
lector, viajero, práctica del inglés como joven de su tiempo; suertes que
aparecen en títulos, temas o entre el léxico con absoluta coherencia de
creación, en poemas frescos y diversificadores; composiciones casi siempre con
ritmo de reguetón; contrastes lúcidos donde aparecen además ensoñaciones,
emociones y miradas diversas a su vivir y sus experiencias y personas que conoce,
a las que aprecia; obra virgen que se muestra como un rico cosmos íntimo y
abierto, desarrollado a través de un material estético propio. Poesía personal,
diferente, actual, alejada de la tradición clásica, poesía suya con intención
artística y emocional propia, con postura estética y ética. Cristian Lázaro,
fecundo, reflexivo, humano. Un poeta.
Fue una serendipia en mi camino, y creo
que yo también lo fui para él.
1-
2026,
CENTENARIO DEL LYCEUM CLUB FEMENINO
Fue una de las primeras y más
influyentes asociaciones de mujeres en España, el Lyceum Club Femenino. Su
fundación tuvo lugar el año 1926. Estuvo integrado por mujeres pertenecientes a
diversos ámbitos culturales. María de Maeztu fue su primera presidenta. Su sede
estuvo en la Casa de las Siete Chimeneas (barrio de Chueca, calle Infantas 31,
junto a la plaza del Rey). Estas mujeres buscaban salir del rol doméstico y patriarcal
y alcanzar unos horizontes culturales sólidos, abrir sus mentes y conquistar
sus derechos y libertades en la igualdad de género.
Participaban en charlas, conferencias, cursos,
seminarios; exponían sus ideas y conocimientos artísticos, literarios, educativos;
reforzaban el saber y la creatividad bajo normas y reglas de perfil académico.
Recibieron a conferenciantes como Ramiro
de Maeztu, Lorca, Gómez de la Serna o Salinas. Uno de sus propósitos y logros
fue abrir la Asociación internacionalmente, romper fronteras, conectar con el
saber de otros países. De esta forma invitaron a amigas de países como
Inglaterra ampliando perspectivas, desplegando
la capacidad de sus mentalidades y el mundo de la mujer española, hasta
entonces y en general relegada a la tradición patriarcal.
Si en sus inicios fue calificado como
una idea exótica, prendió de esta manera y el Lyceum Club Femenino dio
excelentes frutos en el arte, la escritura, el teatro y la educación.
El Lyceum Club Femenino se disolvió en
1939, cuando la dictadura de Franco lo prohibió. Se puso en marcha entonces, en
cambio, la Sección Femenina, que relegaba con más fuerza que nunca a la mujer
al ámbito doméstico, el cuidado de los hijos y la asistencia a todos los actos
religiosos. Esta relegación de la mujer terminó con el desarrollo de la
Democracia actual, enlazando los proyectos culturales y educativos femeninos
con aquellos ideales anteriores a la guerra y la dictadura.
En 2017 la alcaldesa de Madrid Manuela
Carmela mandó instalar una placa en recuerdo del Lyceun Club Femenino en la
Casa que fue su sede.
En este 2026 y hasta 2027 se van a
celebrar actos de conmemoración del centenario de esa apuesta de las mujeres
por sus derechos a la formación educativa igualitaria con el hombre y el
desarrollo intelectual, educativo, literario y artístico.
En perspectiva de hoy, en fin, aquella
idea y actividades liberadoras de la mujer se pueden considerar el anticipo,
truncado durante casi cincuenta años, a la libertad y derechos de la mujer de
la España de hoy, formando y ejerciendo sus capacidades en igualdad de
oportunidades con el hombre en todos los ámbitos; de igual forma, a nivel de la
Unión Europea por medio de la excelencia y posibilidades sin límites formativos
y adquisición de títulos de las Becas Erasmus. Este gran Programa de
intercambio formativo entre los países miembros fue creado por el ciudadrealeño
Manuel Marín en 1985, durante su etapa como Comisario de Relaciones Exteriores
y Cooperación de la Unión Europea. Ahí sigue el admirable Proyecto.
Por su parte, el Lyceum Club Femenino gozó
de trece años de existencia muy significativa y relevante, los tres últimos
bajo el miedo de la guerra civil. Su estímulo y su memoria fueron de una enorme
relevancia en las conquistas de los derechos sociales de la mujer de la España actual.
En el número 14 de Raíz y Rama
viene un completo ensayo, que he revisado para elaborar este resumen, acerca del
Lyceum Club Femenino escrito por la catedrática de Lingüística de la
Universidad de Córdoba Marisa Calero.
2-
EL
SISTEMA DE SALUD EN LAS MUJERES HASTA MEDIADOS DEL SIGLO XX Y LOS AVANCES
DEMOCRÁTICOS EN ESPAÑA
Por otro lado, si el desarrollo cultural
fue un privilegio vetado a la mujer hasta fechas de comienzos del siglo XX, la Sanidad
también ha sido históricamente otra de sus trabas para sentirse un ser pleno. La
edición número 16 que acaba de salir de la revista Raíz y Rama contiene el
ensayo de Carmina Mock LA SALUD DE LAS MUJERES EN UN MUNDO DE HOMBRES. En él la
autora recorre la carencia sanitaria histórica otorgada a la mujer hasta no
hace tantas décadas, cuando quienes ejercían la medicina, siempre hombres,
menospreciaban las dolencias biológicas propias del sexo femenino y con ello a su
persona. En esos estados naturales propios la mujer era tachada de neurótica, nerviosa,
ser frágil e inferior y padeciendo el abandono médico.
En la defensa de su personalidad, a
principios del siglo XX fue el sociólogo americano Frank Ward quien reconoció los
derechos de la mujer, y también lo fue el activismo en su pro de la
norteamericana Charlotte Perkins. Estas actitudes humanitarias, naturales, fueron
un respaldo a los movimientos feministas. Por su parte y anteriormente, desde
mediados del siglo XIX, en España fue la catalana Dolors Aleu la primera graduada en
ginecología, quien en un mundo hostil empezó a dar apertura a la necesidad de
los cuidados médicos correctos a las mujeres durante las etapas cruciales de su
vida. En política, durante la Segunda República estas necesidades se reforzaron
con leyes bajo el Ministerio de Salud de Federica Montseny.
Aquellos aún escasos profesionales en
sociología y medicina con foco en las necesidades y derechos de la mujer, los primeros
movimientos sociales emprendidos desde el siglo XX y las leyes gubernamentales en
los países desarrollados empezaron a poner en marcha la prestación sanitaria correcta
a la mujer y el debido respeto a sus estados de ánimo derivados.
Hoy en nuestro mundo occidental la mujer
goza de cuidados y permisos de trabajo durante el embarazo y el posparto y, por
medio del gran desarrollo de la ciencia médica en todas sus especialidades, se
conocen y se cuidan sus estados de salud físicos y psicológicos.
3-
DESPEDIDA
Y CLAUSURA
Aquel hachazo que se le dio a la
evolución cultural de la mujer al finalizar la guerra civil es, ya, en la
democracia que ampara las libertades de todos los ciudadanos en España, una
cuestión superada. Se demuestra en recitales como éste, aquí, en el Salón de
actos de la CCLM de Madrid; otro más, felizmente múltiples veces con diverso
atractivo.
Las mujeres de hoy nos sentimos libres y
atendidas en todas nuestras necesidades; además, capaces, preparadas,
valientes, cultas, atrevidas, habiendo accedido a la enseñanza y a un sistema
de salud universales y para todos los ciudadanos, al desarrollo de una sociedad
igualitaria de forma acogedora, presupuestaria y libre; la mujer superando
barreras y siendo partícipe de los grandes avances de la sociedad, integrada
por hombres y mujeres, en toda disciplina: sanitaria, artística, científica, educativa,
laboral, creativa, deportiva… Mujeres que, si sus madres y abuelas ya eran así,
de condición natural íntegra pero cohibida, capaces de arreglar enchufes, poner
inyecciones, coser, cocinar, enjalbegar, segar, administrar los fondos… ser el
eje del desarrollo de un hogar, ahora, en nuestro tiempo, viajan libres y crean
y fundan e instituyen y están ensanchando continuamente la riqueza del tejido social
de nuestro país. Sin cohibiciones, sin prohibiciones, creciendo.
Enhorabuena a los lectores de los textos
del día 7 de marzo dedicados a la Mujer, a la Casa de Castilla-La Mancha por
abrir sus puertas para el acto, y a Cristián Lázaro por su convocatoria
y coordinación y por haberme invitado a clausurar esta hermosa mañana de poemas.
Un honor. Feliz jornada.